lunes, 29 de junio de 2020

MÉTODOS DE CRIANZA BILINGÜE

Vamos a ser práctic@s. Cada familia tiene unas características determinadas y por ello cada forma de criar a nuestros hij@s (incluso dentro del mismo núcleo familiar) es diferente. No sólo entran en juego las creencias sobre la educación que tengan los padres, ni cómo fueron criados en su día, además debemos de tener en cuenta la personalidad e inquietudes de cada un@ de nuestr@s hij@s.
Esto también ocurre cuando nos planteamos una crianza bilingüe, cada familia es un mundo y por ello cada familia debe elegir el mejor método para llevar a cabo una educación bilingüe.

Hoy me gustaría centrarme en los métodos más utilizados, simplemente para que veáis que hay muchas formas de enfocar una crianza bilingüe y estoy segura de que encontraréis un modelo que podría adaptarse a vuestro modelo de familia y de vida.
  • El primer método del que quiero hablar en este post es el que yo personalmente llevo a cabo: OPOL. Sus siglas corresponden a 'One Parent/person, One Language'. Normalmente éste es el método elegido por familias en las que cada uno de los progenitores habla un idioma diferente. Cómo por ejemplo un papá británico y una mamá mexicana. Cada un@ hablaría el idioma con el que se siente más cómodo para dirigirse a su peque, independientemente de cómo se comuniquen los papis entre ellos. Realmente, creo que éste es el método más común, incluso, como es mi caso, con papis cuya lengua materna no es la misma que la elegida para hablar con su hij@. Sí que es cierto que debes sentirte cómodo hablando en dicho idioma (independientemente del nivel que tengas) ya que pasarás gran parte del día utilizándolo. Para mí este método tiene una gran ventaja y es que el peque asociará cada idioma a unas personas en particular y será capaz de cambiar de código fácilmente. Por poneros un ejemplo, cuando estamos en casa o con otros familiares mi hijo me habla a mí en inglés (y yo a él lógicamente), y cuando se dirige a su papi o a sus abuelitos lo hace en español incluso formando parte de la misma conversación. 
    • Anécdota: debo confesar que al principio fue un gran esfuerzo como ya he comentado en anteriores post, ya que no me salían las típicas carantoñas y expresiones de bebés, ahora tengo un problema: hablo instintivamente en inglés a todo lo que sea pequeño y mono (ya sea bebé, perro, gato o periquito)😂😂😂
  • Depende del lugar: este método no se basa en quién habla qué idioma sino dónde hablarlo. Este método lo utilizan muchas familias que viven en un lugar extranjero como por ejemplo EEUU y ambos padres son procedentes de otro país, como por ejemplo Marruecos. Ellos probablemente decidirán hablarle al peque en árabe en casa e inglés fuera de casa (lengua comunitaria). Éste podría ser un buen método para aquellas personas que no se sientan cómodas hablando en un idioma que no es el suyo (o no es el de la comunidad) fuera de casa, o con público externo a su familia. Recordad que en un post anterior comenté que al principio la gente me miraba raro (o eso me imaginaba yo) cuando me veían hablarle en inglés al peque sabiendo que yo era española, vamos, del barrio de toda la vida. Para evitar esas situaciones que en un principio me hacían sentir un poco más incómoda podría haber utilizado este método.
  • Depende de la compañía/público: este método sería aún más flexible que el anterior, ya que incluso aunque se decidiera llevar a cabo el método OPOL, cabrían excepciones. Por ejemplo, que un progenitor le hable siempre en un idioma determinado a excepción de los momentos en los que estén acompañados de otras personas que no sean capaces de entender dicho idioma. En un principio, yo misma me plantee llevar a cabo esta variante, ya que cuando estaba con mis padres que no entienden ni 'papa' de inglés tendía a hablarle en inglés a mi peque y traducírselo a mis padres,.Llegó un momento que mi madre me dijo: 'Hija por mi no te preocupes, no estés traduciendo todo el tiempo', y reconozco que era agotador, doble esfuerzo de comunicación, pero con el tiempo me he dado cuenta que simplemente por el contexto, los gestos y la actitud, mis padres saben de qué estamos hablando, o lo intuyen...o a lo mejor es mera casualidad (no, no lo creo), como ya he dicho en muchas ocasiones la comunicación no verbal es mucho más poderosa de lo que nos imaginamos. 
    • Anécdota: una costumbre que yo tengo, que no sé si es buena o es mala, sobretodo en contextos en los que no estoy muy contenta con el comportamiento del peque, es hablarle al papá directamente en español refiriéndome al peque, como por ejemplo: ''Uy papá, este nene no va a poder ganarme a las carreras porque si no se termina la cena ya que no va a estar fuerte', así el papá sabrá de que estamos hablando y lógicamente el peque también y evito dirigirme al peque en español cuando mi intención es que todo el mundo en la sala sepa de qué va la cosa.
  • Depende del momento: este método se centra en decidir en qué momento del día se va a utilizar cada idioma. Puede que no te sientas preparad@ para hablar en un idioma que no es el tuyo todo el día (por falta de vocabulario, fluidez o simple inseguridad), entonces puedes optar por utilizar la lengua minoritaria en ciertas rutinas diarias: baño, comida, cuentos, canciones, manualidades, juegos...Considero que con este método puede resultar un poco más difícil conseguir que tu hij@ sea bilingüe, o por lo menos, que pueda alcanzar un bilingüísmo activo (ser capaz de comunicarse en dicho idioma) en vez de un bilingüísmo pasivo (lo comprende todo pero no se comunica en la lengua minoritaria), pero sí que es cierto que es un punto de partida perfecto ya que tú tendrás la oportunidad de sentirte cada vez más cómodo implementándolo en más momentos del día y casi sin darte cuenta.
Como he dicho al principio, cada familia es un mundo y cada forma de educar a cada un@ de los hij@s también será distinta irremediablemente, ya que tod@s, absolutamente tod@s somos seres únicos e irrepetibles, ¿no es eso lo bonito de la humanidad? Por eso siempre debemos procurar llevar a cabo un Bilingüismo Respetuoso, independientemente del método que decidan implementar en tu familia. 

Y tú, ¿qué método de crianza bilingüe es el que has elegido para criar a tus peques? 
Si aún no has comenzado esta aventura ¿cuál crees que se adaptaría más a tu modelo de familia? Escríbeme en comentarios y estaré encantada de leerte.
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lunes, 22 de junio de 2020

Unos cuantos consejos para ti. PARTE 3

En este último post sobre consejos a la hora de afrontar una crianza bilingüe me gustaría hablar de dos factores que yo considero imprescindibles: HAZLO UNA NECESIDAD y FÓRMATE (y si te equivocas, no pasa nada).

Como tod@s sabemos, el principal objetivo para aprender cualquier idioma es la necesidad de comunicación. La comunicación no es algo exclusivo del ser humano, todos los animales e insectos tienen su peculiar forma de comunicación ya sea a través sonidos, gestos o incluso miradas. Nosotros tenemos una herramienta un poco más sofisticada: el lenguaje (ya sea verbal o no verbal). Como ya he dicho, la comunicación es una necesidad, y esa es la baza que debemos jugar para conseguir no sólo que nuestros peques sean bilingües, sino para que pasen de un bilingüismo pasivo (lo entienden todo en la lengua minoritaria pero no contestan ni a la de 3), a un bilingüismo activo en el que tu peque arranque su comunicación en ese segundo idioma.

En mi caso la clave estuvo en buscar (y encontrar) contextos en los que la única vía de comunicación común fuera el inglés. He de confesar que no fue tarea fácil porque, aunque es cierto que cada vez son más las familias que optan por una crianza bilingüe siguen sin ser tantas y localizarlas en tu entorno cercano puede resultar un reto. Pues bien, mi primera oportunidad de crear ese espacio vino cuando mi peque con un añito y poco tuvo que empezar la guarde. En mi localidad no encontré ningún contexto parecido. Sí que es cierto, que la oferta de guarderías 'bilingües' es amplia, pero en realidad se limitaban a ofrecer inglés un ratito cada día (en el mejor de los casos) y eso en mi caso, no era lo que buscaba. Por suerte, gracias a conocidos comunes conocí a Mike, otro 'loco' como yo que había decidido criar bilingüe a su hijo y que por suerte coincidíamos en el tiempo ya que los dos peques tenían la misma edad. Mike me propuso un pequeño experimento '¿y por qué no probamos un pequeño servicio de guardería 100% en inglés?', él tenía el espacio ideal ya que tiene una academia de inglés muy innovadora, Ikon, y además una de sus teachers había estado trabajando en una guarde en Irlanda durante dos años. ¡Qué bonita coincidencia, ¿no?! No os podéis ni imaginar mi cara cuando me lo propuso, ¿podría ser mejor? ¡imposible!, así que me lancé a la piscina, y debo reconocer que hasta ahora es una de las mejores decisiones que he podido tomar respecto a la educación de mi peque. El equipo humano era y es inmejorable y mi peque pasó de estar con la mami todo el día escuchando inglés a pasar toda la mañana en un english speaking context jugando con niños en su misma situación. Ha sido increíble ver cómo los peques han ido pasando de una etapa comunicativa a otra de una forma tan natural, y lo mejor de todo es que como el contexto era 100% en inglés, ellos empezaron a comunicarse entre sí también en inglés, how cute!
Este curso ha acabado muy raro dadas las circunstancias con la Covid-19, pero mi peque ya tiene dos amigos de por vida: Mike y su tocayo Javier.

Ahora que esa etapa ya se acaba he de reconocer que me preocupa un poco el inicio del cole de los mayores, ya que ya no estará expuesto al inglés tantas horas al día y debo inventar nuevas fórmulas para encontrar nuevos contextos en los que la lengua minoritaria sea la única vía de comunicación.
Encontrar una academia de inglés al uso no es una opción para mí en estos momentos, ya que mi hijo con 3 años tienen mucha más fluidez en inglés que los niños de su edad lógicamente, por lo que compartir clases con niños de 3 años no le aportaría nada (a nivel lingüístico) y meterlo en un grupo con niños mayores es totalmente inviable ya que su etapa madurativa es totalmente diferente y su motivación y capacidad de trabajo no serían compatibles. Por lo tanto de momento, la única opción que se ajusta a su edad y conocimiento de inglés son los PLAYGROUPS. La verdad es que hasta hace unos meses no conocía ninguno, como he mencionado antes no son tantas las familias que se animan a una crianza bilingüe, pero 'haberlas haylas', y hace unos meses, un poco antes del confinamiento, también por casualidad encontré unas mamás que estaban buscando a gente en mi misma situación que quisiera formar parte de un playgroup, para juntarse una vez por semana a jugar. Me puse en contacto con ellas, y tuve la suerte de que sus hij@s también estaban en la misma franja de edad que el mio 'how convenient!'. No son muchas las veces que nos hemos podido juntar hasta ahora dadas las circunstancias, pero las veces que lo hemos hecho los nenes se lo han pasado bomba y verlos comunicarse en inglés me llena de orgullo y satisfacción, jaja.

El último consejo que te puedo dar es que te formes. Está claro que para ser padres no hace falta formarse...o sí. Yo personalmente he leído muchísimo acerca de como educar (con y sin bilingüismo) y siempre encuentro cosas que mejorar por mi parte.

La primera formación yo la enfoqué al idioma en sí, como ya he comentado en otros post mi nivel de inglés era alto, pero...¿y mi conocimiento de vocabulario relacionado con crianza y bebés? Bien escaso por no decir nulo. Durante el embarazo leí y leí y me hice listas de frases y vocabulario que me podían resultar útiles, pero una vez nace el peque la cosa cambia, y te surgen dudas y expresiones que no sabes como verbalizar y ¿sabéis que? Pues que no pasa nada...que o bien te lo inventas y sales del paso, luego en casa ya investigarás una mejor forma de decirlo; o bien hechas mano de Google y haces una búsqueda rápida. Y si te equivocas, no pasa absolutamente nada, no vas a provocar ningún daño irreparable en el cerebro de tu peque bilingüe si te 'inventas' algo y luego lo enmiendas.

Vector de Bebé creado por macrovector - www.freepik.es

Mientras el pequeño terremoto bilingüe es un bebé, las dudas que surjan serán meramente lingüísticas, pero ¿y cuando empieza a gatear, andar, correr, saltar...y se convierte en un ser independiente a ti con ganas de conocer el mundo a su estilo 'freelance?', ahí, justo en ese momento, te asaltan las dudas ¿y cómo le corrijo, cómo le regaño, cómo enfoco la disciplina en casa? Puede que en ese momento no tengas las herramientas necesarias para hacerlo en un segundo idioma, y en muchos casos, aquí hay un punto de inflexión donde muchos papás y mamás bilingües dejan de utilizar la lengua minoritaria en ese contexto porque piensan que no son capaces de hacerlo correctamente, o lo rápido que la situación demanda, jaja.  Bueno, pues en mi caso, decidí empezar a leer sobre 'Disciplina Positiva' ya que era un tema que me interesaba mucho y decidí hacerlo en inglés (así mataba dos pájaros de un tiro), pero encontré un handicap, que los libros en ocasiones no se acercaban a las situaciones reales que yo vivía día a día, por eso opté por buscar más allá y encontré un curso que encajaba perfectamente con mi visión de crianza: el Biligüismo Respetuoso, donde encontré una mezcla entre crianza bilingüe y crianza respetuosa. Una vez me informé lo tuve claro, ése era el camino que quería seguir y me apunté a su curso '52 herramientas de Bilingüismo Respetuoso'. Hasta ahora os puedo decir que está siendo de gran utilidad, porque no sólo se centra en explicar la teoría como todos los libros que había leído hasta ahora, tener a una persona experta en el tema te ayuda a solventar dudas reales y poner las estrategias propuestas en práctica desde el minuto 0, y además ¡en el idioma minoritario!¿no es genial?. Si os interesa esta última propuesta pinchad en el enlace que os dejo a continuación y tendréis de forma gratuita un taller sobre bilingüismo respetuoso, ¡Ah, y no olvidéis decir que vais de mi parte!

Y recuerda, 'a little progress each day adds up to big results'.


martes, 16 de junio de 2020

RETOS


Ya he perdido la cuenta de las conversaciones que he tenido con papis y mamis que:
        a) esperan un bebé y tienen dudas de si optar por una crianza bilingüe o monolingüe
        b) han decidido no intentarlo por pensar que su conocimiento de la lengua minoritaria no es el adecuado
        c) han desistido en el intento por no haber podido ser constantes a la hora de utilizar la lengua minoritaria en todas las situaciones (especialmente en aquellos momentos más delicados en los que tenemos que poner algo de orden en casa).

En este post me gustaría despejar algunas de estas dudas y así, alentar a aquellas personas dudosas a lanzarse a la piscina porque, ¡seguro que tiene agua!, no tengas miedo.

He de reconocer que le pongo cara a todas estas dudas y eso me anima aún más para intentar resolverlas y arrojar algo de luz al asunto.

Pues bien, para aquello futuros papás y mamás, que se plantean si la crianza bilingüe es una opción para ellos, les diré que, si te lo planteas ya tienes una respuesta y es que sí, ya que lo único que le vas a aportar a tu hij@ ofrenciéndole un segundo idioma es un gran regalo, ¿tú sabes la gente que me dice con resignación “Ojalá que mis padres hubieran podido regalarme un segundo idioma a mí”? De hecho, hazte tú esa pregunta, ¿a ti te hubiera gustado tener esa oportunidad? Pues ahí tienes tu respuesta.

Si por otro lado, eres de los que piensas que tu nivel de ese segundo idioma no es lo suficientemente bueno/alto para poder ofrecerle a tu hij@ una educación bilingüe, te propongo que lo mires desde otro punto de vista. Seguro, que si te planteas hablarle en un segundo idioma a tu hij”@ es:
        a) porque te gusta ese idioma
        b) porque lo ves útil para su futuro
Entonces, ¿por qué no aprovechas esta gran oportunidad para aprender tú también? En futuros post os presentaré una entrevista con una mamá que decidió empezar una educación bilingüe cuando sus hij@s tenían 6 y 3 años a la vez que ella misma retomaba sus clases de inglés ya que su nivel era el que tenía cuando acabó el instituto menos el que perdió por la falta de practica durante 10 años. Ahora es mamá de familia numerosa y ha conseguido que sus hij@s se comuniquen en inglés entre ell@s y reconoce que ella ha aprendido muchísimo a raíz de esta gran decisión. Para mí es un gran ejemplo a seguir.

Por último, me gustaría centrarme en la tercera de las casuísticas. ¿Tomaste la decisión en su día, lo intentaste durante un tiempo, y tiraste la toalla? La mayoría de las familias en esta situación reconocen que no llegaron a ser lo suficientemente constantes en el uso de la lengua minoritaria, bueno, ahí creo que yo te puedo echar una mano y darte algunos consejos prácticos, ¿cómo? Suscribiéndote a este blog y/o poniéndote en contacto conmigo a través de las redes sociales Facebook ‘Mrs Ely’, en instagram @mycrazymummy, o a través de mi correo electrónico mycrazymummy@gmail.com ya que el objetivo de este blog no es otro que ayudar a otras familias que puedan beneficiarse de mi experiencia como mamá bilingüe.

Por otro lado, hoy quiero compartir con vosotr@s una herramienta, bueno en realidad unas cuantas más, que me han sido muy útiles a la hora de utilizar la lengua minoritaria en momentos más delicados, aquellos en los que hay que poner orden en casa y no sabes cómo hacerlo sin utilizar tu lengua materna.

Pues bien, a mí la solución me llegó a través de un grupo de facebook llamado 'Bilingüísmo Respetuoso', formado por dos chicas majísimas llamadas Esther y Estela, que tuvieron la brillante idea de juntar dos conceptos que para mí van de la mano en el tipo de crianza que he decidido llevar a cabo: a la crianza bilingüe y a la crianza respetuosa. Y es que, criar no es nada fácil, ya sea en un idioma, en dos, o en varios, los padres siempre nos enfrentamos a grandes retos con nuestr@s hij@s y si le sumas la dificultad de no sentirte seguro para hacerlo en un idioma que no es el tuyo, las opciones de abandonar el idioma minoritario para poder enfrentarte a esas situaciones aumenta. Por eso te invito a unirte a este grupo de facebook que a mí tanta luz me ha dado, y en futuros post expondré algunas de las herramientas que a mí como mami bilingüe me han ayudado a poder hacer realidad un Bilinguismo Respetuoso sin desistir en el intento.

lunes, 25 de mayo de 2020

Y así empezó el charlatán

En esta entrada he querido mostraros un breve resumen de cómo ha ido evolucionando mi peque en cuanto a comunicación y lenguaje nos referimos. A lo largo de sus 3 primeros años de vida he ido recopilando datos acerca de su desarrollo del lenguaje. He intentado hacer una presentación breve y dinámica con la que podáis tener unas pinceladas de cuál puede ser el resultado. Quiero recalcar que cada niñ@ es un mundo y evolucionará de forma diferente según su madurez. 
Dudo mucho que a partir de ahora pueda seguir recopilando datos ya que parece que el tren ya ha empezado su marcha y está imparable, cada día me sorprende con algo, tanto en español como en inglés. Ahora si puedo decir que el esfuerzo está dando sus frutos.

Unos cuantos consejos para ti. PARTE 2


Después de la PARTE 1 de la sección de consejos para ti, hoy tengo 2 en 1 en este post. Las palabras clave de hoy son CONFIANZA y AUTOCONVENCIMIENTO.

Vayamos por partes. En primer lugar me gustaría hablar del AUTOCONVENCIMIENTO. Para mí, este consejo es fundamental. Normalmente, en el núcleo familiar es uno de los progenitores el que lleva la carga de la crianza bilingüe, o por lo menos en mi caso así es, como ninguno de los dos papis de la criatura somos nativos (bueno sí, nativos somos, en español, me refiero a 'english native speakers') uno de los dos debe asumir la responsabilidad y el gran esfuerzo de utilizar en el día a día un idioma para comunicarte con su hijo diferente al suyo. Esto puede ser un 'handicap' ya que lógicamente no nos vamos a sentir tan cómodos y tan 'at ease' como si lo hicieramos en nuestra lengua materna. Miedo a equivocarte, miedo a no ofrecer un buen ejemplo de pronunciación, dudas en estructuras gramaticales y vocabulario... Todos estos miedos no voy a decir que sean infundados, pero si me atrevo a decir que son totalmente reversibles ya que en ocasiones te puedes encontrar en una situación en la que no sabes como expresar eso o aquello, o como se llama el juguete favorito de tu hijo (tan extraño como que mi hijo se paso un verano entero con un embudo). Puede que en ese momento te toque improvisar, pero gracias a GOOGLE, todo tiene solución, cuando llegues a casa revisas tus dudas y al día siguiente pones en práctica el nuevo vocabulario y así problema solucionado, como podéis observar en estas situaciones tienes dos opciones: ver el vaso medio vacío (¡no sé, no puedo, no soy capaz!) o medio lleno (¿Has visto? ¡Hoy todos hemos aprendido una palabra nueva!). De los errores y las dificultades siempre podemos salir fortalecidos en nuestra convicción de que esto merece la pena y que es una experiencia enriquecedora para tod@s. CONFÍA en que lo estás haciendo bien, no le estás privando de nada a tu hij@, le estas ofrenciendo algo positivo.

He querido poner este ejemplo para mostraros que de vez en cuando llegará una etapa en esta crianza (o varias) en las que deberás ser tu propio 'coach', ya que tú y sólo tú sabes el esfuerzo que supone plantearse un objetivo tan ambicioso como criar a un hij@ bilingüe. El AUTOCONVENCIMIENTO y la CONFIANZA son la clave en estas situaciones para no decaer en el intento, autoconvencimiento de que pase lo que pase nunca estarás perjudicando a tu hij@, todo lo contrario, le estarás dando un regalo de por vida. CONFIANZA en que tú puedes y tu peque también.

Para finalizar quería dejaros una reflexión que yo me planteaba y he comentado en numerosas ocasiones con la gente que me ha preguntado el por qué de esta decisión. Como ya os he comentado en otros post, la decisión la tomé al quedarme embarazada y antes de tomar de llegar a ese punto te planteas los pros y los contras. Sobre mi persona, encontraba muchos contras: sobreesfuerzo, miedo al fracaso, errar,...pero si lo veía desde el punto de vista de mi bebé, jamás se me planteó ningún contra, todo absolutamente todo lo que veía eran pros ya que ¿qué mal le iba a hacer?: 
  • ¿Que tardará más en arrancarse a hablar? Esa falsa creencia no está fundamentada científicamente y por mi experiencia mi hijo ha empezado a hablar dentro del rango de edad normal. Hay niños que tardan más y niños que tardan menos independientemente de ser monolingües, bilingües o plurilingües.
  • ¿Qué jamás se arranque a hablar en el idioma minoritario? Bueno, eso depende de la cantidad de exposición a situaciones en las que comunicarse en dicho idioma sea una necesidad. No obstante, si no se lanza a hablar en el idioma minoritario a la vez que el mayoritario no pasa absolutamente nada. Para mi lo importante a plantearse en esa situación es que aunque no se lance a hablar, si te entiende perfectamente cuando le hablas en dicho idioma aunque te conteste en español ya le has hecho un gran regalo de por vida, y con el tiempo...seguro que se lanza a hablarlo, es cuestión de confianza, madurez y necesidad de comunicación.
  • ¿Que mezcle los dos idiomas? Bueno el llamado 'switching' suele pasar sobre todo cuando se lanzan a hablar. Recuerdo que mi peque a eso de los 18 meses empezó a ampliar su vocabulario y para algunos objetos o conceptos sólo utilizaba la palabra en inglés y para otros en español. Realmente el entendía perfectamente lo que era un 'car' o un 'coche' pero su cerebro, que es muy pragmático se decantaba por la opción más sencilla a la hora de verbalizar ese objeto. Esto es algo completamente natural y no quiere decir que esté mezclando los idiomas. Ventaja: mis padres por fin empezaron a aprender inglés, ¡¡¡lo que no conseguí yo en 36 años lo consigue mi hijo en 18 meses!!! En la actualidad que mi peque ha cumplido los 3 añitos sabe discriminar perfectamente entre un idioma y otro, y sabe a quién debe dirigirse en un idioma y a quién en el otro. De hecho, por poner un ejemplo, en ocasiones estamos los tres en el salón y estamos jugando juntos y cuando se dirige a mi lo hace en inglés y cuando se dirige a su papi lo hace en español (¡así se asegura de que todos nos entendemos, jaja!)
Para concluir con este post me gustaría dejaros una frase que yo me he repetido una y otra vez durante todo este proceso de crianza bilingüe: A little progress each day adds up to big results, ya que también a pasitos pequeños puedes llegar a tu meta. 

sábado, 16 de mayo de 2020

It's storytime!!!

Cuando me incorporé a trabajar una de mis grandes preocupaciones era que mi peque iba a pasar de estar todo el día con mami, y por lo tanto escuchando inglés el 100% del tiempo, a pasar gran parte del día con su papi o con los abus y estar expuesto al español mucho más tiempo. Por ello se me ocurrió crear un canal de YouTube en el que ir subiendo vídeos míos contándole a mi peque sus cuentos favoritos. Ahora este canal ha resultado ser mucho mas útil, incluso a nivel profesional. Hoy os quiero dejar una recopilación de los 'readalouds' que tengo hasta el momento. Si pincháis encima de cada una de las portadas de cuento os redirigirá al vídeo correspondiente en mi canal de YouTube. 
ENJOY!!!

jueves, 7 de mayo de 2020

Unos cuantos consejos para ti. PARTE 1

La verdad es que cuando decidí embarcarme en este aventura no conocía a mucha gente que estuviera en la misma situación que yo, o que tuviera experiencia en el tema de la crianza bilingüe. Si que es cierto que un par de compañeros de cole e instituto estaban en ello pero aún no tenían muchos consejos que ofrecer. Ahora que me he metido en este 'mundillo' me doy cuenta que cada vez son más las familias implicadas, y cada vez más los papás y mamás que deciden ofrecerle a sus hij@s el regalo del bilingüismo.

Hoy quiero ofreceros unos cuantos consejos o puntos a tener en cuenta para no decaer en el intento. Dichos consejos quiero enfocarlos desde mi propia experiencia pero también quiero fundamentarlos con algo de 'teoría' de algunos expertos en el tema que pueden arrojar luz al asunto.

Pues bien, el primer consejo que puedo dar es CUANTO ANTES MEJOR. En mi caso empecé a hablarle a mi hijo en inglés desde que estaba en mi barriga. Puede parecer un poco ridículo, a mí me lo parecía, pero si lo piensas bien...¿qué mamá embarazada no le habla a su bebé, le canta, le cuenta cuentos...? El hecho es que hasta el momento mi mente monolingüe estaba acostumbrada a hablarle a los bebés en español y en realidad me sonaba un poco contranatura, forzado...Esto me siguió ocurriendo incluso durante las primeras semanas de vida ya que era algo totalmente nuevo para mí, debía utilizar vocabulario que nunca antes había utilizado (que sí que yo mucho nivel de inglés pero vocabulario de bebés...ni papa) y para más inri veía como la gente me miraba raro: '¡Mira la loca esa!, si es del barrio de toda la vida...¿qué hace hablándole en inglés a la criatura?' En realidad esto último me lo he inventado yo un poco, ya que nunca nadie en estos tres años me ha puesto en tela de juicio, todo lo contrario, de hecho, incluso las cajeras de mi supermercado habitual me preguntaban: '¿Y eso que le hablas en inglés? ¡Qué maravilla!¡Sigue así!' Y últimamente alguna que otra se anima a hablarle en inglés al peque cuando lo ven.

Como iba diciendo, empecé desde la barriga y cuando nació yo misma debía recordarme que ése era mi objetivo y me forzaba a hablarle en inglés. Intentaba hablarle todo lo posible, cuando mamaba le cantaba en inglés (ser maestra de inglés de primaria me ayudó mucho a tener un buen repertorio de canciones infantiles, aunque los éxitos de los 40 en la radio también me ayudaron bastante), cuando lo bañaba le decía qué estaba ocurriendo y le iba nombrando las partes del cuerpo, cuando le cambiaba el pañal le retransmitía la jugada, cuando salíamos a pasear le iba describiendo el paisaje y cuando íbamos al super le iba consultando qué debíamos comprar para cenar o desayunar, eso sí, esto último en voz muy bajita...por eso de que me miraban raro...o yo me lo imaginaba, me imagino que eso formaba parte de ser mamá novata, ya te digo yo que, si el día de mañana tenemos un hermanit@ la fase esa de vergüenza va  a estar más que superada.

Ahora toca la parte teórica de por qué es aconsejable empezar CUANTO ANTES MEJOR. Pues bien, yo recordaba de una de las asignaturas de mi primera carrera que hasta los 4 meses de edad el cerebro es capaz de registrar todos los sonidos existentes, teniendo en cuenta que en el mundo podemos contabilizar unos 800 fonemas diferentes estamos hablando de un registro increíblemente amplio. Con ello llegamos a las conclusión que durante esta etapa los bebés son potencialmente más receptivos para ser bilingües. Por suerte, esto no quiere decir, que un niño que no haya mamado el idioma no pueda llegar a ser bilingüe, todo lo contrarío, puede que le cueste un poquito más, pero con los modelos adecuados, sin duda lo conseguirá. 

Siguiendo otros estudios, todo apunta a que es necesario exponer al bebé/niñ@ al idioma minoritario al menos durante un 20% del tiempo que está despierto, al menos durante los primero 6 años de vida. Cuando hablamos de exponer al niñ@ a dicho idioma no estamos hablando de ponerle la tele o audios en el idioma minoritario, necesitamos crear situación de interacción con el idioma: hablar, jugar, contar o leer cuentos... Claro está que cuanta más exposición mejor, y ver dibujos en inglés, por ejemplo, no le va a perjudicar, todo lo contrario, cualquier granito de arena hace montaña, pero al no crear una necesidad comunicativa no va a interactuar con dicho idioma, porque adquirir un idioma (que no aprenderlo) implica interacción con otras personas.
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